top of page

Venture Beyond

Public·4 members

Criar con conciencia no es criar perfecto… es criar despierto


Por años, a muchas madres y padres se les ha hecho creer que la crianza consciente es una meta inalcanzable, que requiere perfección, control, recetas claras y resultados visibles. Pero no. La conciencia no se mide en éxitos externos, ni se traduce en hijos siempre felices. La conciencia no es un manual. Es una actitud interior.


Criar con conciencia no es criar perfecto. Es criar despierto. Despierto a lo que se mueve dentro nuestro cuando nuestros hijos lloran, gritan, demandan, se frustran. Despierto a las memorias antiguas que se activan cuando ellos nos necesitan, cuando no sabemos cómo responder, cuando nos sentimos desbordados.


Criar despiertos es estar disponibles.


No siempre podemos estar de buen humor. No siempre tenemos las respuestas. Pero sí podemos estar presentes.Estar presentes no es hacerlo todo bien. Es darnos cuenta, por ejemplo, de que ese enojo desmedido que sentimos cuando nuestro hijo tira algo al suelo… no es solo por el objeto roto. Tal vez es una vieja escena infantil nuestra que se coló en ese instante.


Criar despiertos es pausar, sentir y preguntarnos:


¿Qué parte de mí se está activando en este momento?

¿Es esto sobre mi hijo… o sobre mí?


La crianza consciente comienza en la infancia de los padres.


Como plantea Laura Gutman en la Biografía Humana, la verdadera dificultad no está en el niño, sino en el adulto que lo acompaña. No porque seamos “culpables”, sino porque arrastramos una historia que no hemos podido mirar.Nuestros hijos no despiertan solo ternura. Despiertan nuestras sombras, nuestras heridas, nuestras carencias no resueltas.


Y ahí está el verdadero regalo de la maternidad y la paternidad: si estamos dispuestos, ellos pueden ayudarnos a recordar lo que dolió, para por fin transformarlo.


¿Qué significa estar despiertos?


  • Es dejar de repetir lo que nos hicieron, solo porque es lo único que conocemos.

  • Es reconocer que a veces gritamos no porque queremos, sino porque estamos desbordados.

  • Es permitirnos sentir tristeza, miedo o frustración, sin reprimirlos ni descargarlos en los demás.

  • Es pedir ayuda cuando no podemos más.

  • Es mirar con compasión a ese niño o niña que fuimos, que no fue visto, y que aún vive dentro nuestro.

El verdadero cambio no empieza en el niño, empieza en el adulto.


Criar despiertos es recordar que lo que más transforma no son las técnicas, ni los castigos, ni las recompensas, sino el vínculo.Un vínculo verdadero, disponible, humano. No perfecto.Pero sí amoroso. Consciente.


Nuestros hijos no necesitan padres sin heridas. Necesitan padres que se animen a mirarlas.

La crianza consciente es un camino hacia la verdad interior. Y como todo camino verdadero, comienza por casa.


¿Te gustaría que te acompañe en este viaje? Estoy aquí para recorrerlo contigo.

🔗 En este link https://www.seekerscircle.club/coachdirectory/marisolmonzayet 

puedes sumarte a mis espacios de acompañamiento y lectura consciente.




ree

9 Views
bottom of page